Resurrección
Resurrección Nejliúdov se sentÃa más a gusto con los niños que con los mayores, y durante el camino empezó a hablar con ellos. El pequeño de la camisa rosa dejó de reÃr y hablaba con tanta inteligencia y sensatez como el mayor.
—¿Quién es el más pobre de vosotros? —preguntó Nejliúdov.
—¿El más pobre? MijaÃl es pobre. Semión Makárov, también Marfa es muy pobre.
—Y Anisia es todavÃa más pobre. Ni siquiera tiene una vaca, se dedica a pedir —dijo el pequeño Fedka.
—No tiene vaca, pero no son más que tres de familia; en casa de Marfa son cinco —replicó el chico mayor.
—Asà y todo, la otra es viuda —defendÃa el niño de la camisa rosa a Anisia.
—Dices que Anisia es viuda, pues Marfa es lo mismo que si fuera viuda —continuaba el chico mayor—. De todas formas no tiene marido.
—¿Y dónde está el marido? —preguntó Nejliúdov.
—En presidio, alimentando piojos —respondió el muchacho mayor empleando una expresión corriente.