Resurrección
Resurrección —Estoy muy relacionado con una de ellas, con Máslova —dijo Nejliúdov—, y desearÃa verla. Voy a San Petersburgo a solicitar la casación de su causa en el Tribunal Supremo. Y querÃa entregarle esto. Es solamente una fotografÃa —dijo Nejliúdov sacando un sobre del bolsillo.
—Bueno, puede dársela —dijo el médico ablandándose, y dirigiéndose a una viejecita de delantal blanco le dijo que llamara a la reclusa-enfermera Máslova—. ¿No quiere sentarse o pasar a la sala de espera?
—Muchas gracias —respondió Nejliúdov, y aprovechando el cambio favorable que se habÃa producido en el médico, le preguntó si estaba contento con Máslova en la enfermerÃa.
—Bueno, no trabaja mal, teniendo en cuenta las condiciones en que se encontraba antes —dijo el médico—. Por ahà viene.