Resurrección
Resurrección —Está —exclamó el comerciante de aspecto bondadoso, sonriendo ampliamente—. ¡Dispuesto!
—PrÃncipe Dimitri Nejliúdov, teniente de la Guardia.
—Soy yo —contestó Nejliúdov.
El ujier hizo una reverencia muy cortés, mientras miraba a Nejliúdov por encima de las lentes, como si con esto lo distinguiera de los demás.
—Capitán Yuri DimÃtrievich Danchenko, comerciante Grigori YefÃmovich Kuleshov, etc., etc.
Todos estaban presentes, menos dos.
—Ahora, señores, tengan la bondad de pasar a la sala de audiencia —dijo el ujier con un gesto cortés.
Todos se pusieron en movimiento, cediéndose el paso en la puerta, salieron al pasillo y entraron en la sala.