Resurrección
Resurrección Sus ojos se llenaron de lágrimas, mientras le cogÃa una mano. La frase no estaba clara, pero él la comprendió en su plenitud y le conmovió su significado. Sus palabras querÃan decir que a pesar del amor por quien la dominaba por completo —el amor de su marido—, para ella era muy importante el cariño hacia su hermano, y cualquier desavenencia entre ellos le resultaba dolorosa.
—Gracias, te doy las gracias… ¡Ay, lo que he visto hoy! —dijo de repente, recordando al segundo muerto—. Han matado a dos presos.
—¿Cómo que los han matado?
—AsÃ, los han matado. Los han conducido con todo este calor. Y dos de ellos han muerto de insolación.
—¡No puede ser! ¿Cómo? ¿Hoy? ¿Ahora?
—SÃ, ahora mismo. He visto los cadáveres.
—Pero ¿por qué los han matado? ¿Quién ha sido? —preguntó Natalia Ivánovna.
—Quienes los conducÃan a la fuerza —respondió Nejliúdov irritado, al darse cuenta de que ella miraba estas cosas por los ojos de su marido.
—¡Ay, Dios mÃo! —exclamó Agrafena Petrovna, que se habÃa acercado a ellos.