Resurrección
Resurrección »Todo esto sucedÃa —seguÃa pensando Nejliúdov— porque estos hombres, los gobernadores, directores de cárceles, sargentos, guardias, consideraban que hay situaciones en el mundo en que el trato humano con los hombres no es obligatorio. Pero toda esta gente —Máslennikov, los directores y los de la escolta—, todos ellos, si no fueran gobernadores, directores, oficiales, hubieran pensado veinte veces si se podÃa mandar a la gente con ese calor y en tales apreturas; se hubieran parado veinte veces en el camino, y al ver a un hombre débil que se ahoga, le hubieran llevado a la sombra, dado agua, dejado descansar y cuando sucediese la desgracia expresarÃan su sentimiento. No hicieron eso e incluso impedÃan que lo hiciesen otros, porque no veÃan ante sà personas ni sus deberes hacia ellas. Sólo veÃan su trabajo y las exigencias de éste que ponÃan por encima de las exigencias de los deberes humanos. En eso consiste todo —pensaba Nejliúdov—. Siempre se puede admitir que existe algo más importante que el sentimiento de amor hacia los hombres, aunque sea por una hora y en una circunstancia especial, entonces no hay crimen que no pueda cometerse con los hombres sin considerarse culpable.»