Resurrección
Resurrección No convencían a Nejliúdov los razonamientos de los empleados de esas instituciones, que atribuían cuanto sucedía a las deficiencias de los lugares de reclusión y destierro, y opinaban que era posible evitarlo al perfeccionarlos, y no le convencían porque notaba que existían otros motivos y ocurría no porque estuvieran más o menos acondicionados los lugares de reclusión.
Había leído sobre el perfeccionamiento de la cárcel con timbre eléctrico y silla eléctrica para la pena de muerte que proponía Tardé, y el perfeccionamiento de la violencia le indignaba todavía más.
Sobre todo le indignaba que en los tribunales y ministerios hubiese funcionarios —que percibían grandes sueldos del dinero que descontaban al pueblo— encargados de consultar libros y escritos por funcionarios iguales que ellos y cuyos objetivos eran los mismos, para desterrar a los que violaban las leyes a lugares alejados donde, sometidos al poder de guardianes, soldados y directores, crueles y groseros, perecían por millones, moral y físicamente.