Resurrección
Resurrección «Pero ¿es posible que también se haga por una mala interpretación? ¿Cómo se podría hacer para asegurar a estos funcionarios un sueldo e incluso un premio para que no hagan lo que están haciendo?», pensaba Nejliúdov. Después de estos pensamientos, cuando ya los gallos habían cantado por segunda vez, a pesar de las pulgas que, nada más moverse, saltaban a su alrededor y salpicaban como un surtidor, se durmió con un sueño profundo.