Stalin
Stalin Pero no tenÃa nada de agitador. SolÃa hacerse violencia para emitir frases con gran dificultad, sin tonalidad, calor ni énfasis. La debilidad orgánica de su naturaleza, el lado inverso de su pujanza, consiste en su absoluta incapacidad de entusiasmarse, de elevarse sobre el nivel rutinario de las trivialidades, de hacer surgir un vÃnculo vital entre él mismo y su auditorio, destacar entre su auditorio lo mejor de su persona. Y como no sabÃa enardecerse, tampoco era capaz de enardecer a otros. La frÃa malevolencia no es bastante para adueñarse del alma de las masas.