Stalin
Stalin La única reminiscencia de aquel período es la brevísima información que Koba envió al extranjero relativa a la reunión secreta de los cuarenta y seis socialdemócratas del distrito de Viborg. El pensamiento principal de un discurso pronunciado por un prominente liquidador fue el siguiente: que «en un sentido de partido no se necesitan organizaciones», pues para la actividad abierta bastaba sólo con tener «grupos de iniciación» que se ocuparan de organizar charlas públicas y reuniones legales sobre materias de seguros del Estado, política municipal, etc. Según la nota de Koba, este plan de los liquidadores para adaptarse a la monarquía seudoconstitucional encontró una cordial resistencia en todos los trabajadores, incluyendo a los mismos mencheviques. Al final de la reunión, todos, con la excepción del orador principal, votaron en favor de un partido revolucionario ilegal.
Lenin o Zinoviev pusieron a este mensaje de San Petersburgo la siguiente nota editorial:
«La correspondencia del camarada K merece la máxima atención de todos aquellos que aprecien al Partido... No podría esperarse una repulsa mejor a las opiniones y esperanzas de nuestros pacificadores y conciliadores. ¿Es excepcional el incidente descrito por el camarada K? No, es típico...»