Stalin
Stalin No mucho después de esto, la presión ejercida sobre miembros y simpatizantes de la oposición izquierdista fue aumentando poco a poco. El trato de que fueron objeto los centenares de personas que pusieron sus firmas en la declaración de los 83, de 26 de mayo de 1927, sólo fue superado en brutalidad y cinismo por el que sufrieron los miles que los apoyaron verbalmente. Fueron obligados a comparecer ante Tribunales del Partido, sólo porque en reuniones del Partido expresaban criterios distintos del consagrado por el Comité Central stalinista, que de este modo les privaba, descaradamente como miembros del Partido de sus más elementales derechos en calidad de tales. La opinión pública del Partido estaba siendo preparada para la franca expulsión de los oposicionistas. Esto se reforzó mediante ciertas extrañas medidas adoptadas contra miembros y simpatizantes de la oposición. «Os habéis estado riendo de la bolsa del trabajo», dijo amenazador un miembro del Politburó y del Comité Central del Partido Comunista ucraniano, en una de las reuniones que el Partido celebró en Jarkov. «Os echaremos de vuestros puestos», conminaba en Moscú el secretario del Comité del Partido de esta ciudad. [Y no eran simples bravatas. Cuando] se vio que la amenaza del hambre no hacía callar a la oposición, el Comité Central recurrió abiertamente a la G.P.U. Tenía uno que estar ciego para no darse cuenta de que la lucha contra la oposición por tales medios era una lucha contra el Partido. ¿Podría hablarse de unidad, esgrimiendo tales armas? ¿Qué significaba la unidad para los stalinistas? ¿Se trataba acaso de la unidad del lobo con el cordero que se estaba engullendo...?