Del album de un cazador

Del album de un cazador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mi caballito… —continuó el campesino—, deja que se vaya… Es todo lo que tengo. ¡Deja que se vaya!

—Te digo que no puedo. Yo también cumplo mis órdenes y tendré que responder por ello. Y no tengo razones para portarme bien con los que son como tú.

—¡Deja que me vaya! La necesidad, Fomá Kúzmich, no ha sido otra cosa… ¡Deja que me vaya!

—¡Conozco a los de tu clase!

—¡Solo deja que me vaya!

—¿De qué me sirve hablar contigo, eh? Quédate ahí sentado sin decir nada, o verás la que te doy, ¿no es eso? ¿Es que no ves que hay un caballero ahí sentado?

El pobre individuo bajó los ojos. El Ermitaño bostezó y apoyó la cabeza sobre la mesa. La lluvia continuaba. Esperé a ver qué ocurría.

De pronto el campesino se irguió. Los ojos le ardían y su cara había enrojecido.

—¡Muy bien, pues mátame tú mismo! —comenzó, entrecerrando los ojos y bajando las comisuras de la boca—. ¡Vamos, maldito cabrón, chupa mi sangre cristiana, vamos, hazlo!

El guardabosques se volvió.

—¡Te estoy hablando a ti, asiático, chupasangre, a ti!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker