Del album de un cazador
Del album de un cazador —Tres.
—Es imposible, Su Excelencia, si no le importa…
—¡Ha dicho tres, racaillón! —tintineó Jlopákov.
No esperé a ver la conclusión del trato y me marché. En la última esquina de la calle me topé con una cuartilla de papel alargada clavada sobre las verjas de una pequeña casita gris. En la parte superior tenÃa dibujado un caballo con un cuello enorme y una cola que parecÃa una trompeta, y debajo de los cascos estaban las siguientes palabras, escritas en una caligrafÃa anticuada:
A la venta aquÃ, caballos de distintos colores, traÃdos a la Feria de Lebedián desde el famoso criadero de la estepa de Anastasei Ivánich Chernobái, terrateniente de Tambor. Estos caballos poseen cualidades excepcionales; entrenados a la perfección y de costumbres calmas. A los caballeros que deseen comprar se les ruega que pregunten por Anastasei Ivánich mismo; en su ausencia, preguntar por el cochero Nazar Kubishkin. ¡A los caballeros que deseen comprar se les pide amablemente que tengan piedad del anciano!
Me detuve. Muy bien, pensé. Echaré un vistazo a los caballos del famoso criador de la estepa, el señor Chernobái.