Del album de un cazador
Del album de un cazador —¡En fin, ya no hay nada que hacer!… En verdad —añadió tras un corto silencio—, no puedo echarle la culpa a nadie, todo es culpa mía. ¡Me gustaba pasarlo bien! ¡Qué demonios! Todavía me gusta pasarlo bien…
—¿Y lo pasó bien mientras vivió en el campo? —le pregunté.