Cartas de amor

Cartas de amor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡Cuánto, cuánto, cuánto te quiero, Livy! Todo mi ser está impregnado, renovado, fermentado con este amor y cada vez que respiro, su noble influencia me convierte en un hombre mejor. Y entonces seré digno de tu inestimable amor, Livy. Éste es el feliz cometido de mi vida, la ambición más pura y la más sublime que he conocido jamás; y nunca, nunca me desviaré del camino marcado para mí, mientras la meta y tú estéis ante mí. Livy, no podría decirles a tu padre y a tu madre lo mucho que les quiero, y lo cruel que me pareció llegar al abrigo de su confiada y generosa hospitalidad, e intentar robarles el sol de su firmamento doméstico y privar a su hogar celestial de su ángel. No podría decirles en qué gran medida (y aun así esto es muy poco en comparación con la realidad) he valorado y sigo valorando la enorme bendición que me han concedido. No podría expresar lo muy agradecido que he estado, lo mucho que les he querido por pararse a escuchar mis súplicas cuando podrían haberme reprochado mi traición y haberme echado, desgracia bien merecida. Llamo a estas cosas por su nombre, Livy, porque sé que debería haber hablado con ellos mucho antes de haberlo hecho contigo; y aun así, mi propósito no era para nada recriminable, no había nada intencionada ni deliberadamente turbio o deshonroso, podría afirmarlo en el tribunal supremo del Paraíso. Tú sabes que desdeñaría hacer algo vergonzoso; tú lo sabes y lo mantendrás, pues hasta ahora ningún amigo me había defendido con más fidelidad y valentía que tú, tú, ¡tú, Perfección! ¡Ah! ¡Qué «ingenuo» soy, y cuánto me gusta ser tan «ingenuo»! No podría contarles estas cosas, Livy, pero si fuera necesario, sé que tú sí podrías. Es más, siempre podrías decir, con toda confianza, que me he movido por los «recovecos» del mundo, he atravesado sus ramificaciones de punta a punta, lo he registrado, lo he explorado, lo he mirado con lupa, y lo conozco, en profundidad y de un extremo al otro; sus locuras, sus engaños, sus vanidades; todo por experiencia personal y no por elegantes teorías sacadas de bonitos libros de moral en lujosos salones donde la tentación nunca se presenta y es fácil ser bueno, mantener el corazón cálido y los [abundantes] mejores impulsos frescos, fuertes e impolutos. Y ahora sé cómo ser un hombre mejor y el valor que eso tiene, y cuando digo que lo seré, ¡es lo mismo que jurarlo! ¡Ahora!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker