Cartas de amor
Cartas de amor Adiós, Livy. Eres tan pura, tan grandiosa, tan buena, tan hermosa… ¿Cómo no voy a quererte? O mejor dicho, ¿cómo podrÃa dejar de adorarte, mi pequeña y amada inspiración? ¡Si tan sólo pudiera verte! Ojalá pudiera. EscrÃbeme inmediatamente. No esperes ni un minuto. Nunca estás fuera de mis pensamientos durante el dÃa, ni por una fracción de segundo y tengo tantas ganas de tener noticias tuyas… ¡Ah! Bueno, supongo que daré una conferencia sobre ti a esos piratas de Roundout[4]; pobres seres confiados que todavÃa creen que les voy a hablar del Vándalo. Pero asà es la vida. Y escribe sólo hasta que empieces a sentirte cansada, pero ni un momento después, mi incomparable Livy, pues te quiero demasiado como para desear que [te canses] te aburras escribiéndome, aunque sea para complacerme.
Dime el nombre de ese libro que me ibas a prestar, Livy, para que pueda comprarlo. Enviaré esos libros a través de Ed[5], si soy capaz de encontrarlo.