Cartas de amor
Cartas de amor Es más, el encanto de un comentario gracioso, o incluso de una sucesión de comentarios graciosos no puede ponerse por escrito… Quienquiera que transcriba una conferencia cómica palabra por palabra, necesariamente se deja fuera el alma de ésta, y esa conferencia ya no ofrece al lector más de lo que ofrece una persona cuando ya es un cadáver.
Dije que las sinopsis hieren… hacen daño porque viajan más rápido que el conferenciante y le dan al público una opinión despreciable tanto de él como de su obra.