Cartas de amor
Cartas de amor Le doy las gracias, Lounsbury, por recordarla.
Joe Twichell nos casó en Elmira hace 34 años, en la casa de su padre; y en el lugar donde vivió como una joven y feliz novia, yacía hace siete días en su ataúd; sobre él extendió Twichell sus manos en señal de bendición y adiós, y con la voz quebrada encomendó su espíritu a la paz de Dios.
Sinceramente agradecido,
S. L. CLEMENS