Cuentos completos
Cuentos completos Por necesidad, un hombre así es influenciable, impulsivo, emocional. Él lo era, y no se le daba nada bien ocultar sus emociones; o, si era capaz, no se molestaba en hacerlo. Llevaba escrito en la cara qué aires predominantes soplaban en su ánimo, y cuando entraba en un lugar todo el mundo abría el paraguas o la sombrilla —en sentido figurado— según lo que indicaban. Cuando su mirada desprendía luminosidad, implicaba que estaba conforme y todo eran bendiciones; cuando entraba con la frente arrugada, la temperatura bajaba diez grados. Era un hombre muy querido en casa de sus amigos, pero a veces también le temían.
Albergaba un profundo cariño por la familia Lester, y sus miembros lo correspondían con creces. En esa casa lamentaban su forma de ser cristiano, y él se burlaba de forma manifiesta de la de aquella, pero ambas partes seguían profesándose exactamente el mismo afecto.
Se encontraba de camino hacia la casa, aunque aún estaba lejos. Las tías y la culpable se dirigían a la habitación de la enferma.
III