Cuentos completos
Cuentos completos Y los había ganado gracias a la compra de propiedades, ya que hacía mucho tiempo había adquirido otro terreno colindante, de uno o dos acres, para obtener beneficios vendiendo parcelas a gente agradable que deseara construir casas y fueran buenos vecinos, a fin de proporcionar un entorno de cordial compañerismo tanto para ella como para su creciente familia. A raíz de sus seguras inversiones, Electra tenía unos ingresos de cien dólares anuales; sus hijas iban creciendo en edad y gracia; y ella se sentía una mujer feliz. Feliz con su marido y sus hijas, y su marido y sus hijas felices con ella. Y es en este punto donde comienza esta historia.