Cuentos completos
Cuentos completos —Chicos, estoy muerto de miedo. Ayudadme… ¡Quiero tumbarme!
Lo ayudaron a llegar al sofá. Él empezó a acurrucarse y adormilarse, pero al momento, como quien habla en sueños, dijo:
—¿He oÃdo cascos de caballos? ¿Han llegado?
Uno de los veteranos le respondió al oÃdo:
—Es Jimmy Parrish, que ha venido a decirnos que la comitiva va con retraso, pero que ya han enfilado la carretera y vienen hacia aquÃ. El caballo de ella va cojo, pero dentro de media hora llegará.
—¡Ah, menos mal que no le ha pasado nada!
Se quedó dormido en cuanto hubo pronunciado esas palabras. En un momento, aquellos hombres diestros le habÃan quitado la ropa y lo habÃan metido en la cama del dormitorio donde yo me habÃa lavado las manos. Cerraron la puerta y regresaron. Daba la impresión de que se estaban preparando para marcharse, y entonces les dije:
—Por favor, no se marchen, caballeros. Ella no me conoce, soy forastero.
Se miraron unos a otros, y fue Joe quien habló.
—¿Ella? La pobre… ¡si lleva muerta diecinueve años!
—¿Muerta?