El Forastero Misterioso

El Forastero Misterioso

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En toda comunidad, grande o pequeña, siempre hay un porcentaje de personas que no son maliciosas ni desagradables por naturaleza, y que nunca hacen cosas mezquinas, a no ser que las domine el miedo, o cuando su propio interés corre grave peligro, o por algún otro motivo similar. Eseldorf contaba con su porcentaje de esa clase de gente y, en condiciones normales, se percibía su influencia benéfica y amable; pero no corrían tiempos normales —debido al pavor a las brujas—, por lo que no parecían quedarnos almas nobles y compasivas, por así decirlo. Todo el mundo vivía asustado por el inexplicable estado de cosas en casa de Marget, y nadie dudaba de que hubiera brujería detrás de todo aquello, por lo que el miedo anulaba su capacidad de razonar. Naturalmente, algunos se compadecían de Marget y de Ursula por el peligro que se cernía sobre ellas pero, también naturalmente, no lo decían; no habría resultado seguro. Así que los demás encontraron el camino libre, y nadie aconsejó a la joven ignorante y a la necia anciana, ni les advirtió que modificaran sus actividades. Nosotros, los chicos, queríamos avisarlas, pero dimos marcha atrás cuando llegó el momento, porque teníamos miedo. Descubrimos que no éramos lo bastante hombres, ni suficientemente valientes, para llevar a cabo una acción generosa si existía la posibilidad de que nos causara algún problema. Ninguno de nosotros confesó esa falta de carácter a los demás, sino que hicimos lo que hubiera hecho cualquiera: dejamos el asunto y hablamos de otra cosa. Yo sabía que nos sentíamos mal al comer y beber los manjares de Marget, rodeados de espías, y al alabarla y felicitarla junto con los demás, siendo testigos —con remordimiento— de lo imprudentemente feliz que era, sin decir ni una sola palabra que la pusiera en guardia. Y la verdad es que era feliz, se sentía orgullosa como una princesa y muy agradecida por volver a tener amigos. Pero aquellas gentes se pasaban el día vigilándola y contándole al padre Adolf todo lo que veían.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker