Juana de Arco
Juana de Arco —Y eso que nunca podré desarrollar toda mi capacidad de acuerdo con mis facultades, puesto que soy un simple soldado raso, sin más. Pero, aun asÃ, este paÃs oirá hablar de mÃ. Otra cosa ocurrirÃa si yo ocupara el puesto que me corresponde. Es decir, si estuviera en el lugar de un La Hire, o de Santrailles, o del mismo Bastardo de Orleáns… en ese caso… bueno, prefiero no decir nada… Ya sabes que no soy de los que les gusta hablar, como Noel Rainguesson y los de su calaña, gracias a Dios. Pero supondrá un hito histórico, algo desconocido para el mundo, que la fama de las hazañas de un soldado raso sobrepasen con mucho la de esos personajes, y que la gloria de sus nombres quede oscurecida con mi fulgor.