Juana de Arco
Juana de Arco Con esta última frase, Juana invitaba a los ingleses a participar en la Cruzada, junto a ella, para rescatar el Santo Sepulcro. En todo caso, no hubo contestación a la proclama, e incluso, el mensajero aún no había regresado. De modo que ella envió dos heraldos con una nueva carta, conminando a los ingleses a que levantaran el asedio y exigiendo la devolución del primer mensajero. Los heraldos volvieron sin él y con la única respuesta de los ingleses para Juana: pensaban capturarla y condenarla a la hoguera si no abandonaba la zona cuando aún tenía oportunidad de hacerlo, regresando «a su adecuado trabajo de cuidar vacas».