Juana de Arco
Juana de Arco El desafío enfureció a Stafford. Podéis imaginar la escena. Él, un hombre libre y en plenitud de fuerzas. Ella, una muchacha encadenada e indefensa. Pues bien. Él empuñó su daga y se lanzó contra ella con ánimo de apuñalarla. Warwick lo sujetó a tiempo, demostrando sensatez. ¿Matarla de aquel modo? ¿Enviarla al otro mundo sin antes deshonrarla? Quedaría convertida en la heroína de Francia. La nación se levantaría a pelear movida por el espíritu de ella. Era mejor reservarla para un destino diferente…
Se acercaba el momento del Gran Proceso. Durante más de dos meses, Cauchon anduvo rastreando en busca de pruebas, sospechas o testimonios contra Juana, al mismo tiempo que ocultaba cualquier evidencia a su favor. Los medios que tenía para cumplir sus propósitos eran muchos y poderosos: no desperdició ninguno.