Juana de Arco
Juana de Arco —He dicho que no os diré nada de eso.
—¿Sabéis en qué consistÃa la señal?
—Eso nunca lo escucharéis de mis labios.
Aquel misterio lo trató Juana en un aparte con el Rey, aunque cerca habÃa varias personas, que no pudieron escuchar nada. Como ella confió al falso de Loyseleur, sabÃan que la señal fue una corona que aseguraba la autenticidad de la misión de Juana. Pero todo aquello continúa permaneciendo en el misterio, al menos cómo era esa corona y lo que significaba. No sabemos, en realidad, si descendió una corona sobre las sienes del Rey, o si aquello fue un sÃmbolo, resultado de una mÃstica visión.
—¿Llegasteis a ver una corona sobre la cabeza del Rey, en el momento de la revelación?
—No puedo contestar a eso sin cometer perjurio.
—¿Era ésa la corona que el Rey llevó en Reims?
—Creo que el Rey tomó una corona que encontró allÃ. Pero más tarde le trajeron otra más bonita y rica.
—¿Habéis visto vos esa última corona?
—No puedo responderos sin perjurio. He oÃdo decir que era rica y magnÃfica.
Aún continuaron con preguntas molestas sobre la misteriosa corona, pero ella no dijo nada más. Se levantó la sesión. Fue un dÃa largo y duro para nosotros.