Juana de Arco

Juana de Arco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Lo conserváis aún?

—No. Es dinero del Rey. Mis hermanos lo guardan para él.

—¿Qué armas ofrecisteis en la iglesia de St. Denis?

—Mi cota de malla y una espada.

—¿Las dejasteis allí para que el pueblo las adorase?

—No, lo hice por pura devoción. Seguía la costumbre de los soldados heridos cuando hacen su ofrenda como símbolo de agradecimiento. Me hirieron en París.

Pero nada conmovía sus duros corazones y frías mentes, ni siquiera la imagen de una muchacha soldado, herida, presentando sus armas diminutas junto a las polvorientas ofrendadas por los históricos defensores de Francia. No, para ellos nada significaba todo eso.

—¿Quién os ayudó más en la guerra, vos al estandarte o el estandarte a vos?

—Eso no tiene importancia, todas las victorias venían de Dios.

—Pero ¿la esperanza de victoria sobre quién descansaba, en vos o en el estandarte?

—En ninguno de los dos: solamente en Dios. Nada más.

—¿No se hizo flamear el estandarte alrededor de la cabeza del Rey en la coronación?

—No. No lo fue.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker