Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Eh!… ¿quién es? ¿Dónde está? Que me ahorquen si no oí algo. Bueno, pues ya sé lo que voy a hacer: me sentaré quieto aquí hasta que vuelva a oírlo.

Y se sentó en el suelo entre Tom y yo. Se apoyó de espaldas a un árbol y estiró las piernas hasta que una de ellas casi tocó una de las mías. Empezó a picarme la nariz. Me picó hasta hacerme llorar. Pero no me atrevía a rascarme. Después empezó a picarme por dentro. Luego sentí que me picaba por debajo. No sabía cuánto tiempo podría estarme quieto. Esta sensación duró seis o siete minutos, pero parecían muchos más. Ya me picaba en once sitios distintos. Calculé que mi capacidad de resistencia tocaba a su fin, pero apreté los dientes y me preparé a probar. En aquel momento, Jim empezó a respirar trabajosamente; luego se puso a roncar, y entonces ya no tardé en sentirme cómodo otra vez.

Tom me hizo una seña —una especie de ruido con la boca— y nos alejamos a rastras. Cuando nos hubimos apartado unos diez pies, Tom me habló en un susurro. Quería atar a Jim al árbol para divertirse, pero yo me opuse. Podría despertarse y armar una trifulca, y entonces descubrirían que yo no estaba en casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker