Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn —¡Pronto, Jim! ¡No es momento de andar con tonterÃas y gemidos! Hay una banda de asesinos a bordo y, si no encontramos su bote y lo soltamos para que se lo lleve la corriente y no puedan abandonar el barco esos hombres, uno de ellos va a encontrarse en una situación muy peliaguda. Pero, si encontramos el bote, podemos ponerles en una situación peliaguda a todos… porque el sheriff les echará el guante. ¡Pronto! ¡Date prisa! Yo buscaré por el lado de babor, tú busca por estribor. Empieza por la balsa y…
—¡Ay, Señor, Señor! ¿Balsa? ¡Ya no tenemos balsa! ¡Ha roto las amarras y se ha ido!… ¡Y nosotros estamos aquÃ!