Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn —No —contesté—, me parece que no.
—Bueno, entonces menos mal. No me importa un rey o dos, pero eso basta. Este está borracho perdido y el duque no está mucho mejor.
Me enteré de que Jim habÃa tratado de hacerle hablar en francés para ver cómo sonaba, pero él dijo que llevaba demasiado tiempo en este paÃs y que habÃa sufrido tantas penas que lo habÃa olvidado.