Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Después Mary Jane fue a buscar la carta que Peter había dejado, y el rey la leyó en alta voz y lloró como una Magdalena. La casa y tres mil dólares en oro quedaban para las muchachas; y a Harvey y William les dejaba la tenería, que estaba haciendo un buen negocio, junto con otras casas y tierras, que valían unos siete mil dólares, y tres mil dólares en oro. Y decía el sitio del sótano donde estaban escondidos los seis mil dólares en metálico.

Los dos timadores dijeron que los irían a buscar y los subirían, y harían las cosas bien y a la vista de todos. Y me dijeron que yo les acompañara con una vela. Cerramos la puerta del sótano detrás de nosotros y, cuando encontraron la bolsa, la vaciaron en el suelo y resultó un bonito espectáculo el de todas aquellas monedas de oro. ¡Canastos! ¡Cómo brillaban los ojos del rey! Le dio una palmada en el hombro al duque y dijo:

—¡A ver si no es estupendo todo esto! ¡Qué va a ser! Pero Bilgewater, ¡si esto deja tamañito al Nohaytal! ¿No te parece?

En efecto, el duque hubo de reconocerlo así. Manosearon las monedas, las dejaron escurrir entre sus dedos y que cayeran tintineando al suelo. Y el rey dijo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker