Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero no hubo respuesta y nadie salió del cobertizo. ¡Jim había desaparecido! Di un grito, y después otro. Y corrí de un lado para otro del bosque, dando alaridos y aullando, pero fue inútil: Jim había desaparecido. Entonces me senté y me eché a llorar. No pude remediarlo. Sin embargo, no pude estarme quieto mucho rato. No tardé en echarme a andar por la carretera, intentando pensar qué era lo mejor que podía hacer, y me encontré con un muchacho y le pregunté si había visto a un negro extraño, vestido de tal y tal manera. Él dijo:

—Sí.

—¿Dónde?

—En casa de Silas Phelps, dos millas más abajo de aquí. Es un negro fugitivo y le han pescado. ¿Le estabas buscando?

—¡Quiá! Me tropecé con él en el bosque hace una hora o dos, y me dijo que si gritaba me arrancaría el hígado… Y me dijo que me echara y no me moviese de donde estaba, y yo lo hice. He estado allí desde entonces. Tenía miedo de salir.

—Bueno, pues ya no tienes por qué tener miedo, porque le han cogido. Se escapó del Sur, de no sé dónde.

—Menos mal que le han cogido.

—Ya lo creo. Dan doscientos dólares de recompensa por él. Es como recoger dinero del suelo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker