Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero lo del pastel fue grande. Nos dio un trabajo imponente. Lo preparamos en el bosque y lo cocimos allí. Y al fin lo tuvimos hecho, y muy satisfactoriamente, además; pero no en un día. Y antes de acabarlo tuvimos que gastar tres jofainas llenas de harina, y casi nos quemamos por todas partes, y nos cegamos con el humo. Porque, ¿comprendéis?, solo queríamos una corteza, y no conseguimos apuntalarla bien y siempre se nos hundía. Pero, claro está, acabamos por encontrar la manera de hacerlo: guisar también la escalera dentro del pastel.

La segunda noche la pasamos con Jim, y rasgamos la sábana a tiras pequeñas, y la retorcimos juntos y, cuando aún no había amanecido, ya teníamos hecha una magnífica cuerda, con la que se hubiese podido ahorcar a una persona. Fingimos que habíamos tardado nueve meses en hacerla.

Y antes del mediodía, nos la llevamos al bosque, pero no cabía en el pastel. Como lo habíamos sacado de toda una sábana entera, había cuerda suficiente para cuarenta pasteles si hubiéramos querido, y aún habría sobrado bastante para sopa, o salchichas, o cualquier cosa que uno hubiese querido. Hubiéramos podido hacer una comida completa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker