Narrativa breve
Narrativa breve Y no olvides esto …»
Y todos los presentes lo repitieron con fuertes vozarrones. Inmediatamente otro aportó otro verso: «Lo corruptible está lejos de Hadleyburg…» El público lo festejó también estruendosamente.
Al extinguirse la última nota, la voz de Jack Halliday se elevó aguda y clara, grávida, con un verso final:
Pero no duden de que los Símbolos están aquí!
Lo cantaron con atronador entusiasmo. Luego la satisfecha concurrencia empezó por el principio y repitió dos veces los cuatro versos, con enorme ímpetu y vibración, y los remató con un estrepitoso triple vítor un viva final por Hadleyhurg la incorruptible y todos los Símbolos a los que esta noche consideremos dignos de recibir el sello de garantía.
Entonces los gritos a la presidencia se reanudaron en todo el recinto: -¡Siga! -¡Siga! -¡Lea! -¡Lea más! -¡Lea todo lo que tenga!
-¡Eso! -¡Siga! -¡Conseguiremos una fama inmortal!
En ese momento se levantaron una docena de hombres y empezaron a protestar. Dijeron que la farsa era obra de algún perverso bromista y que significaba un insulto para toda la ciudad. Sin duda, las Firmas eran todas falsas -¡Siéntense! -¡Siéntense! -¡Cállense! Ustedes están confesando. Encontraremos sus nombres en el montón.
-¿Cuántos de esos sobres tiene, señor presidente?
El presidente contó.