Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —Bueno —dije yo—. No hace falta que chilles, me parece que podemos continuar. ¿Puede un obispo insultar ahora como solÃa hacerlo antes?
—SÃ, también han aprendido, porque es parte del protocolo en su preparación (una especie de retórica, podrÃa decirse), y aunque él no les dé más utilidad que las chicas de Missouri al francés, tienen que aprenderlos igual que ellas, pues una chica de Missouri que no sepa decir paglé-vú[11], y un obispo que no sepa decir tacos, no tienen nada que hacer en esta sociedad.
—¿Es que ya no dicen ninguno en absoluto, Tom?
—Muy rara vez. Tal vez lo hagan en Perú, pero entre la gente que sabe algo ya no se acostumbra. Tampoco a nadie le importan más que los insultos de Ben Miller. Eso es porque ha pasado tanto tiempo, que ahora las personas saben tanto como los saltamontes en la Edad Media.
—¿Los saltamontes?
—SÃ. En la Francia de la Edad Media, cuando los saltamontes comenzaron a comerse las cosechas, el obispo iba por los campos, poniendo una expresión muy solemne y les soltaba una retahÃla de tacos de los más concienzudos. Lo mismo que lo hacÃa con un rey, un herético o un judÃo, como os estaba contando.
—¿Y qué hacÃan los saltamontes, Tom?