Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero
Al poco rato empezó a soplar la tormenta; la arena nos caía encima como si nos la echaran con palas, y el aire estaba tan saturado que no podíamos ver nada. En cinco minutos el globo se llenó de arena, y nosotros estábamos sentados en nuestros sitios enterrados hasta la barbilla.