Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Además, ya sabéis, cuanto más compartÃs las penas y alegrÃas de las personas, más cercanas y queridas se vuelven para vosotros. Ahora bien, nosotros no éramos frÃos ni indiferentes, como la mayorÃa de los viajeros; al contrario, éramos muy amigables y sociables cada vez que se nos presentaba la oportunidad, y la caravana podÃa contar con que estarÃamos a mano todo el tiempo para lo que fuera.
Cuando acamparon, nosotros también lo hicimos justo encima de ellos, a unos cientos de kilómetros más arriba. Cuando empezaron a comer, nosotros hacÃamos lo propio y, al estar acompañados, nos daba la sensación de estar en casa. Cuando aquella noche tuvieron una boda, y Buck y Addy se casaron, nos vestimos con las mejores galas del profesor para el festejo, y cuando empezó el baile, nosotros en el globo bailamos sin parar.
La boda
Sin embargo, son las angustias y los problemas los que unen a los amigos, y eso fue lo que nos sucedió con el funeral de uno de ellos. Ocurrió a la mañana siguiente, cuando todavÃa era de madrugada. No conocÃamos al muerto, y tampoco era de los nuestros, pero eso no importaba. PertenecÃa a la caravana, eso era suficiente, y no hubo lágrimas más sinceras vertidas por él que las que derramamos nosotros desde aquÃ, a miles de kilómetros por encima del cortejo.