Tom Sawyer en el extranjero

Tom Sawyer en el extranjero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Jim y yo estábamos que reventábamos de alegría, y comenzamos a dar gritos de ¡yupi, yupi, yupi! Entonces Tom nos dijo:

—Y luego podemos volver a coger más arena y otra vez volver a coger más arena, y seguir viniendo, hasta que nos hayamos llevado toda la que hay en este Desierto y la hayamos vendido; y tampoco habrá nadie que se oponga a ello, porque sacaremos una patente.

—¡Dios mío! —exclamé yo—. Seremos tan ricos como Creosote, ¿verdad, Tom?

—Sí… Creso, querrás decir[16]. ¡Vaya! Ese derviche ha estado rastreando los tesoros de la tierra en aquélla pequeña colina, sin saber que estaba caminando sobre miles y miles de dólares. El camellero se quedó menos ciego que él.

—Amo Tom, ¿cuánto creej que ganaremo con toda la arena?

—Bueno, la verdad es que todavía no lo sé. Hay que hacer cifras, y tampoco eso es una tarea fácil, ya que hay más de seis millones de kilómetros cuadrados a diez centavos el frasco.

Jim estaba entusiasmadísimo, pero se le pasó enseguida y, moviendo la cabeza, dijo:

—Amo Tom, no vamoj a poder conseguí tanto frajco…, ni siquiera un rey podría haserlo. Mejó que no intentemo llevarno todo el Desierto, amo Tom, lo frajco noj van a dejcalabrá, seguro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker