Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero El entusiasmo de Tom también se apagó, y yo pensé que era por los frascos, pero no. Se quedó allà sentado, pensando, y se puso más y más triste hasta que finalmente dijo:
—Chavales, no vale, no funcionarÃa. Tenemos que dejarlo.
—¿Por qué, Tom?
—Por causa de las obligaciones.
Yo no pude sacar nada en claro, y tampoco Jim, asà que le dije:
—¿Qué obligaciones, Tom? Porque si no vamos a poder hacerlas, ¿por qué no nos las saltamos? A menudo la gente tiene que hacer eso.
Pero él contestó: