Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Tom Sawyer se quedó perplejo, pues se dio cuenta de que Jim le había pillado de nuevo y él no podía ceder. Entonces intentó esquivar el bulto, diciendo que se habían olvidado de poner el impuesto a la bendición, pero seguro que lo recordarían en la próxima sesión del Congreso, y entonces también lo cobrarían, había sido un laspus, seguro. Dijo que él no sabía de ninguna otra cosa extranjera a la que no cobrasen impuestos excepto aquélla, y que no serían consecuentes con ellos mismos si no lo hicieran también. Además, el ser consecuente era la primera ley de la política. Por lo tanto, creía que se les habría olvidado sin ninguna mala intención, y que intentarían arreglar el asunto lo mejor posible, antes de que los pillasen y se riesen de ellos.