Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Aparte de eso, las cosas que siempre se han dicho sobre ellas me parecían exageraciones. Había por ahí un tipo que tenía una pintura de ellas y que vino a la escuela dominical una vez para echar un discurso. Nos dijo que la mayor de las Pirámides tenía una extensión de cinco hectáreas, y que medía más de ciento cincuenta metros de altura, como si fuese una montaña empinada, construida toda ella con trozos de piedras tan grandes como una cómoda, y levantada en escalones perfectamente regulares, como peldaños de escalera. Cinco hectáreas, ¿sabéis?, tan sólo para una de ellas, es una granja. Si yo no hubiese estado en una escuela dominical, habría creído que aquello era una mentira; fuera de la escuela, estaba seguro de que lo era. También dijo que había un agujero en la Pirámide, y que se podía descender hasta allí con ayuda de unas velas, y luego recorrerla por un largo túnel inclinado, hasta llegar a un gran salón situado en el estómago de aquella gran montaña de piedra, y que allí se podía encontrar un gran ataúd de piedra, con un rey dentro, que tenía unos cuatro mil años de edad. Entonces, me dije a mí mismo, que si esa historia no era mentira y llegaban a descubrirlo, me comería a ese rey, pues ni siquiera Matusalén fue tan viejo[17], y además tampoco nadie le había reclamado.