Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —¡Es la tierra de Egito, la tierra de Egito, y estoy viéndola con mi propioj ojo! Y allà está el rÃo que se volvió sangre, y estoy mirando la misma tierra en donde fueron enviada la plaga, y loj piojo, laj ranaj, y la langostaj, el graniso, y el sitio en donde marcaron las jambas de las puertaj, y el ángel del Señó vino en la oscuridá de la noche a asesiná a todos los resién nasÃos de la tierra de Egito. ¡El viejo Jim no es dino de vé este dÃa!
Entonces perdió el control y se puso a llorar, de tan agradecido como estaba. Asà que, entre Tom y él hubo una gran charla: Jim estaba muy entusiasmado porque la tierra estaba tan llena de historia —José y sus hermanos, Moisés entre los juncos, Jacob llegando a Egipto a comprar maÃz, la copa de plata en el saco, todas cosas muy interesantes—, y Tom estaba igualmente entusiasmado porque la tierra estaba repleta de historias que iban bien con él —NuredÃn, BedredÃn y otros gigantes monstruosos, que hacÃan que el pelo de Jim se erizara—. También nos habló de otros personajes de Las mil y una noches, los cuales probablemente, creo yo, no hicieron ni la mitad de las cosas que se dice de ellos[18].