Tom Sawyer en el extranjero

Tom Sawyer en el extranjero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquél era un buen sitio para detenerse, y así lo hicimos. Permanecimos allí sentados, contemplando la escena y pensando durante media hora. Nadie decía nada, nos hacía sentir tranquilos y solemnes el hecho de recordar que la Esfinge había estado contemplando el valle del mismo modo, abismándose en sus terribles pensamientos durante miles de años, sin que nadie, hasta nuestros días, haya podido saber cuáles eran.

Por fin cogí los prismáticos y vi que se acercaban unas cositas negras moviéndose sobre la alfombra de terciopelo, otras iban trepando por la espalda de la Esfinge, y un poco más tarde vi dos o tres pequeñísimas bocanadas de humo blanco. Tom quiso mirar, y luego dijo:

—Son bichos. No…, espera. ¡Vaya! Creo que son hombres. Sí, son hombres…, hombres y caballos, las dos cosas. Están arrastrando una escalera y apoyándola en la espalda de la Esfinge…, ¿no es raro? Ahora están intentando levantar una… Allí hay algunas bocanadas más de humo… ¡son pistolas! ¡Huck, van a por Jim!

Jim soporta el asedio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker