Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero
La tormenta se dejó sentir, a esas horas, con todo su poder, y la forma de retumbar los truenos era espantosa, los relámpagos brillaban y el viento aullaba y gritaba entre el cordaje, mientras caÃa la lluvia. En un momento podÃa dejar de verse la mano que tenÃamos enfrente, y al siguiente era posible contar las hebras del tejido en la manga de la chaqueta, y ver allá abajo un enorme desierto de olas, elevándose agitadamente, a través de una especie de manto de lluvia. Una tormenta como aquélla es lo más hermoso que existe, pero no es precisamente el mejor momento para tenerla, cuando uno está perdido en el cielo, mojado y desamparado, y acaba de haber una muerte en la familia.