Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Permanecimos sentados allí, acurrucados en la popa, y hablamos en voz baja acerca del pobre profesor; todos lo sentíamos mucho por él, y también que el mundo le hubiese tratado tan duramente, cuando él estaba haciendo lo mejor que podía y no tenía un amigo siquiera, o alguien, para darle ánimos, y evitar así que su mente se trastornase y acabara volviéndose loco. Había suficientes mantas, sábanas y de todo en el otro extremo, pero preferimos mojarnos bajo la lluvia, a tener que volver allí; veréis, podría parecer muy rastrero permanecer donde aún estaba el calor, por así decirlo, de un hombre muerto. Jim dijo que él preferiría empaparse hasta ablandarse, antes de volver allí y quizá hasta toparse con el fantasma del profesor, en medio del resplandor de los relámpagos. Decía que le ponía enfermo ver un fantasma, y que preferiría morirse antes de tocar uno.