Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Asà que nos detuvimos, pues parecÃa estar diciéndonos que no querÃa que cubriésemos a la niña, ya que asà no podrÃa verla nunca más. Creo que la querÃa mucho, y de haberlo hecho se hubiese sentido muy solo.
Luego volvimos a remontarnos y muy pronto salimos volando; la mancha negra de la caravana sobre la arena quedó fuera del alcance de nuestra vista, y ya nunca más volvimos a ver a aquella pobre gente. Nos preguntábamos, razonábamos e intentábamos adivinar cómo llegaron allà y qué les habrÃa sucedido, pero no pudimos descubrirlo. En un primer momento pensamos que tal vez se habÃan perdido y que habÃan estado vagando por allà hasta que se les acabaron las provisiones y el agua, y entonces comenzaron a morirse de hambre; pero Tom dijo que no habÃa animales salvajes ni buitres que hubiesen ido a toquetear los cadáveres, por lo que creÃa que no habÃa sido eso. Asà que, al final, nos dimos por vencidos, y decidimos no volver a pensar en ellos, pues nos ponÃa tristes.