Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Tom dijo que nos mantuviéramos vigilando bien alertas por los alrededores, en todas partes, pues tenÃamos que encontrar un oasis, o de lo contrario, no sabÃa lo que podrÃa pasar. De manera que asà lo hicimos. Estuvimos mirando por todas partes con los prismáticos, hasta que nuestros brazos se cansaron, y ya casi no podÃamos sostenerlos más. Dos horas…, tres horas…, venga mirar y mirar, y no veÃamos más que arena y arena. Se podÃa ver el resplandor del calor agitándose sobre ella. ¡Qué horror, qué horror! Uno no sabe lo que es la miseria real hasta que no está completamente sediento y tiene la certeza de que no va a encontrar agua nunca más. Por fin, ya no pude soportar más el hecho de estar mirando por los alrededores y ver tan sólo llanuras ardientes, y me tumbé en mi litera, dándome por vencido.
Entonces abrimos la cajita, y vimos que contenÃa gemas y joyas.