Un yanqui en la corte del rey Arturo

Un yanqui en la corte del rey Arturo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Claro; ahora me parecía evidente por qué los jumentos de la corte no cuestionaban a estos mentirosos ni les pedían detalles. Es posible que esta joven ocultase una verdad en algún sitio, pero no creo que se le pudiese sacar ni con un gancho; ni siquiera con las primeras versiones de explosivos; se trata de un caso que sólo se zanjaría con dinamita. ¡Caray, pero si era un asno completo! Y, sin embargo, el rey y sus caballeros la habían escuchado como si fuese una página del Evangelio. Esto da una buena idea de la clase de gente que me rodeaba. Y pensad en las simplezas en que incurría esta corte: una jovenzuela errante encontraría mayores problemas para tener acceso al rey en su palacio de los que hubiese tenido en mi país y en mi época para visitar un asilo de menesterosos. De hecho, se alegraban de verla, se alegraban de escuchar su relato. Sirviéndose de la aventura que contaba, era tan bien recibida como un cadáver en una empresa de pompas fúnebres.

Todavía me encontraba sumido en estas reflexiones cuando regresó Clarence. Hice un comentario sobre el somero resultado de mis esfuerzos con la joven y sobre el hecho de que aún no contaba con un solo detalle que pudiera ayudarme a encontrar el castillo. El muchacho pareció sorprendido, o intrigado, o algo así, y me confió que se había estado preguntando por qué le había hecho a la joven todas esas preguntas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker