Un yanqui en la corte del rey Arturo
Un yanqui en la corte del rey Arturo Lanzó una mirada rápida, intensa, a su hija mayor y gritó:
-¡Ay, pequeña mÃa!
Estrechó levemente entre sus brazos protectores a aquella forma que empezaba a ponerse rÃgida. HabÃa reconocido el estertor de la muerte.