Un yanqui en la corte del rey Arturo

Un yanqui en la corte del rey Arturo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Está bien, prosigamos ya que no me dais la razón. Pero hay algo que no es justo de ninguna manera. El juez estipula, por ejemplo, que los honorarios de un mecánico han de ser de un centavo diario. La ley dice que si un amo se atreve a pagar una cantidad superior a aquélla, incluso por un solo día, independientemente de la necesidad o presión a que se viese sometido, será multado y castigado con la picota; y la misma suerte correrán aquellos que estando en conocimiento del delito no lo denuncien. Ahora bien, me parece terriblemente injusto, Dowley, y un tremendo peligro para todos nosotros, que porque hace apenas unos minutos hayas confesado por descuido que durante una semana estuviste pagando un centavo y quince...

¡Oh, esto sí que los dejó helados! Teníais que haber visto cómo se desmoronaron todos. Había estado trabajándome al sonriente y complaciente Dowley de una forma tan sutil que no había sospechado nada hasta que le di el golpe maestro y lo dejé fuera de combate.

Un gran efecto. De hecho nunca en mi vida había conseguido resultados tan sorprendentes en tan poco tiempo.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker