Abel Sánchez
Abel Sánchez —También nosotros le tendremos —le suspiró ella al oÃdo, envolviéndolo en un beso—, no me lo negará la SantÃsima Virgen, a quien se lo pido todos los dÃas… Y el agua bendita de Lourdes…
—¿También tú crees en bebedizos, Antonia?
—¡Creo en Dios!
—«Creo en Dios» —se repitió JoaquÃn el verse solo; solo con el otro—; «¿y qué es creer en Dios? ¿Dónde está Dios? ¡Tendré que buscarle!».